HISTORIA

San Martin Jilotepeque es el municipio de mayor extensión territorial del departamento de Chimaltenango, contando con una extensión territorial de aproximadamente 251 Km2, que generalmente mantiene un clima templado, gracias a sus 1,755 metros sobre el nivel del mar. Según el Instituto Nacional de Estadística -INE-, el municipio de San Martin Jilotepeque tenía, en el 2,018, una población de 87,000 habitantes, haciendo una progresión aproximadamente, sin tomar en cuenta los datos del censo habitacional del año 2,019, siendo el 47% hombres y el 53% mujeres teniendo una densidad poblacional de 285 habitantes por Km.2.Además del idioma español, se habla el kakchiquel en baja escala, aun cuando el total de su población se considera que se compone del 80% descendiente de la etnia kakchiquel.

El municipio de San Martín Jilotepeque colinda al Norte con los municipios de Joyabaj y Pachalún del departamento de El Quiché y Granados del departamento de Baja Verapaz, al Sur con los municipios de Zaragoza, San Juan Comalapa y Chimaltenango del departamento de Chimaltenango, al Este con San Juan Sacatepéquez del departamento de Guatemala y Chimaltenango departamento de Chimaltenango al Oeste con los municipios de San José Poaquil y San Juan Comalapa del departamento de Chimaltenango.

HISTORIA PRESBITERIAL

A pesar de que nuestro municipio es creado desde el año según 1545 los historiadores, religiosamente hemos sido administrados en principio por frailes Franciscanos y posteriormente por frailes Dominicos por lo que es de suponer que, en su principio por comunidades de estas órdenes religiosas, es hasta el año 1800.

DATOS GEOGRÁFICOS DEL MUNICIPIO

PATRONO DE LA PARROQUIA

Hacia 1545, los religiosos franciscanos y la corona española establecieron el poblado bajo la advocación de San Martín Obispo de Tours, combinándolo con el nombre prehispánico Jilotepeque (vocablo náhuatl que significa «en el cerro de maíz tierno»

La escultura principal del patrono fue elaborada por un artista guatemalteco anónimo alrededor del año 1660. Se resguarda en el templo histórico del municipio. 

Una conocida leyenda local relata que las gradas del atrio de la iglesia parroquial guardan una marca hundida que no se puede reparar permanentemente; según la tradición oral, quedó así tras la milagrosa aparición de San Martín montado en su caballo sobre el lugar.

La fiesta patronal en su homenaje se celebra cada año del 9 al 11 de noviembre, siendo el día 11 la fecha central con procesiones, desfiles y danzas tradicionales.