PRIMERA PIEDRA IGLESIA PARROQUIAL BEATO STANLEY ROTHER

El domingo 2 de agosto de 2026, a las cuatro de la tarde se celebró la Solemne Eucaristía presidida por Monseñor Domingo Buezo Leiva, obispo de la Diócesis de Sololá-Chimaltenango, con la finalidad de colocar y bendecir la primera piedra en el predio que ocupará la Iglesia parroquial de la parroquia Beato Stanley Rother, ubicada en Buena Vista, Chimaltenango. Esto es algo histórico que quedará en la mente de los que fueron testigos.

En la celebración también participó el P. Efraín Guantá, párroco y el P. Pablo Manfredy Guachiac, vicario. Los feligreses de esta parroquia, manifestaron su gratitud a Dios porque con las donaciones, oraciones y trabajo de todos, pronto tendrán un templo digno para adorar a Dios.

En la tradición bíblica, la piedra tiene una densidad teológica profunda. Cuando colocamos la primera piedra de un templo, recordamos la gran verdad de nuestra fe: Jesucristo es el verdadero cimiento. «Nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo.» (1 Corintios 3, 11)

El Ritual de Dedicación de Iglesias y de Altares le otorga a este momento un significado ritual preciso y hermoso. No es la comunidad la que impone su voluntad sobre el terreno, sino que es la Iglesia la que santifica y reclama ese lugar para Dios.

Durante el rito ocurren varios gestos profundos:

  1. La Bendición del Terreno y de la Piedra: La piedra se rocía con agua bendita como signo de purificación y bendición. Se encomienda a Dios la protección de los trabajadores y el éxito de la obra.
  2. La Invocación a los Santos: Al colocar la piedra, la Iglesia en la Tierra se une a la Iglesia del Cielo, reconociendo que nos apoyamos en la fe de los apóstoles y los mártires.